El desarrollo del formato se adecúa a los métodos de cada docente, teniendo como finalidad principal el conocimiento, despliegue y maduración de las aptitudes de cada estudiante alrededor de montajes y prácticas colectivas.
Esto implica el vínculo con el instrumento, el proceso auditivo, corporal y psicomotriz que permite la formación de imágenes sonoras, la comprensión de los elementos del lenguaje musical, el desarrollo de habilidades y hábitos de ejecución y el uso de grafías.
Se propone también despertar el interés auditivo e instrumental de los estudiantes, a través del uso de material audiovisual que además sirva como apoyo para mostrar la conformación de las bandas, los instrumentos por familias, posición y ubicación espacial de los instrumentos por familias, y los diferentes registros sonoros de cada familia.
Previo al ingreso a la banda, es fundamental haber realizado el nivel de iniciación musical en el que se adelanta un proceso fundamentado en la exploración auditiva, sonora, corporal, vocal e instrumental desde una perspectiva, lúdica, creativa y estético-analítica.
Teniendo claro el formato a elegir (banda), se hace necesaria una primera etapa de exploración y sensibilización que permita al estudiante una adecuada elección del instrumento musical.
Para el formato de bandas en el nivel básico, se proponen dos grados de desarrollo del formato que se denominarán:
Fundamentación con alcances técnicos y musicales de grado 0.5.
Alcance técnico y musical de grado 1.0.
Como etapas de desarrollo del formato, pueden señalarse:
El proceso de elección de instrumento y fundamentación técnica y musical del grado 0.5 tiene una duración de un semestre.
Esta etapa tiene una duración aproximada de dos semanas máximo seis horas, o el tiempo necesario para lograr el objetivo.
Preparación corporal.
Calentamiento corporal y ejercicios de postura.
Ejercicios de respiración.
Vibración de labios.
Exploración y ejecución corporal de bases rítmicas con compases simples sin síncopa, por ejemplo: vals, pasillo, cumbia, pasaje, entre otros.
Preparación vocal.
Reconocimiento e imitación vocal de alturas con sonidos cortos o de larga duración.
Canto afinado al unísono.
Preparación Instrumental: que incluye lo sonoro, lo auditivo y lo corporal.
Ensamble y desensamble del instrumento.
Exploración sonora.
Ejercicios con boquilla.
Ejercicios con baquetas.
Ejercicios con arco si los tiene el formato.
Elección del instrumento.
El director juega un papel importante en este proceso. Debe contar con conocimientos sobre dentadura, mordida, cualidades del mentón y de los labios para poder asesorar a los estudiantes en la elección adecuada del instrumento. Por ejemplo, estudiantes con mordida de dientes superiores hacia afuera, son apropiados para clarinetes y saxofones; estudiantes con prognatismo tienen mejor rendimiento en instrumentos de boquilla circular de metal; estudiantes con un labio delgado superior y grueso inferior se desempeñan con buen rendimiento en las trompas; estudiantes con mentón sobresaliente son apropiados para interpretar la flauta traversa. La ejecución del contrabajo se le facilita a un estudiante con brazo largo.
Los estudiantes en el proceso de cambio de dentadura, por salud se les recomienda no ejecutar instrumentos hasta contar con la dentadura de los incisivos superiores e inferiores. De lo contrario, se pueden producir malformaciones.
Nota: Las anteriores son recomendaciones que pueden ser tenidas en cuenta, pero en ningún momento se constituyen en una regla.
Con una duración aproximada de tres meses y medio.
Melódico y tímbrico, en los que se trabaja con énfasis en lo sonoro, lo vocal, lo auditivo y lo corporal.
Observación, audición e imitación de los primeros cinco sonidos en la escala de Bb real con la voz y luego con los instrumentos de viento.
Ataque de aire con apoyo del diafragma para duraciones prolongadas. No utilizar lengua en sonidos prolongados.
Ataque con lengua para sonidos cortos y cambios de duraciones.
Observación, audición e imitación del primer sonido con boquilla.
Trabajo con baquetas y cuerdas. Ejercicios anexos.
Ritmo métrico, desde lo corporal, vocal e instrumental.
Experiencia auditiva, vocal, corporal e instrumental de figuras de redondas, blancas, negras y corcheas agrupadas, y sus respectivos silencios.
Vivencia y conocimiento de compases de dos, tres y cuatro pulsos en división binaria.
Exploración y vivencia corporal, vocal e instrumental del pulso de negra y eventualmente de negra con puntillo, de la unidad de compás de blanca, de blanca con puntillo o de redonda y de la división binaria del pulso con corcheas.
Tempos lentos entre 60 y 100 pulsos por minuto.
Preparación en teoría musical con los elementos necesarios para asociar lo realizado en la imitación, donde lo estético-analítico, lo auditivo, lo vocal y lo corporal son fundamentales.
Conocimiento de los siguientes elementos de la grafía musical:
Pentagrama.
Claves de Fa, de Sol y Clave Neutral o de Percusión.
Figuras y equivalencias.
Divisiones de compases.
Signatura de medida, compases simples de 2, 3 y 4 /4.
Signos de repetición.
Lectura rítmica con la voz, con el cuerpo y con un instrumento de percusión de negras, blancas, redondas y silencios en /4. Se anexan ejercicios.
Lectura rítmica sobre una altura definida con voz y luego con instrumento.
Forma y textura – estético-analítico.
Experimentación, vivencia y comprensión de la forma A-AB.
Obras sobre un solo sonido por instrumento con acompañamiento rítmico en pequeñas percusiones. Se requiere el conocimiento necesario por parte del director para seleccionar, adaptar o componer repertorios que cumplan con esta pauta.
Preparación a la práctica musical: Todas las sesiones del proceso formativo de la práctica de bandas, inician con una preparación corporal-respiratoria, de emisión y de atención que consta de:
Lo corporal
Ejercicios corporales por segmentos (rotaciones, estiramientos, movimientos alternos, simultáneos, disociación y coordinación, con especial atención en trabajo de los músculos faciales y de la articulación de muñecas movimiento ascendente-descendente), sobre rimas, adivinanzas o audiciones musicales.
Utilización de asientos sin espaldar manteniendo los pies sobre el piso, columna recta, hombros y brazos tumbados, mirada al frente.
Sensación del instrumento, ubicación del instrumento con su cuerpo y agarre.
Ejercicios de respiración.
Exhalar por la boca con pulsos propuesto por el docente, comenzando con tres pulsos y al cuarto inhalar y repetir el ejercicio varias veces. Descansar e ir dividiendo ese pulso por mitades y reduciendo el tiempo para igual tomar aire en el último tiempo (recomendación iniciar con pulsos de negra, luego corcheas, tresillos de corchea y semicorcheas).
Para los instrumentales de boquilla circular, se realiza el ejercicio anterior, sacando el labio inferior de la boquilla direccionando el aire de manera continua por la tubería del instrumento.
Vibración de labios relajada, con ataque de diafragma y con presión, para instrumentos de metales.
Ejercicios de calentamiento sobre el instrumento, con sonidos largos de la escala de Bb (vientos y cuerdas).
Fundamentación Técnica y Musical - Grado 1.0. Desarrollo y alcances.
Melódico: vincula lo sonoro, lo auditivo, lo vocal y lo instrumental.
Observación, audición e imitación vocal e instrumental de la escala diatónica de Bb real con todos los instrumentos de viento.
Grados conjuntos, saltos de terceras, cuartas y quintas dentro de las frases.
Saltos diversos entre una frase y otra.
Ritmo-métrico, con énfasis en lo auditivo, lo corporal y lo instrumental.
Exploración y vivencia corporal, vocal e instrumental del pulso de negra y eventualmente de negra con puntillo, de la unidad de compás de blanca, de blanca con puntillo o de redonda y de la división binaria del pulso con corcheas.
Se introducen el contratiempo de negras y corcheas, la síncopa interna y la síncopa central, los que se experimentan e incorporan desde lo vocal y lo corporal antes de pasar a lo instrumental (percusiones-vientos o cuerdas).
Exploración y vivencia de la división ternaria del pulso, en regiones de influencia de géneros musicales ternarios (6/8).
Obras con tempos entre 60 y 120 pulsos por minuto.
Tímbrico con énfasis en lo auditivo.
Reconocimiento y discriminación tímbrica del formato de banda correspondiente.
Registro de la escala de Bb completa que permite un unísono con una apropiada postura, articulación, emisión y fraseo.
Forma y textura que vincula lo auditivo.
Reconocimiento auditivo de:
Formas binarias, ternarias y circulares de pequeña extensión.
Formas con introducciones y codas.
Formas con tema y variaciones.
La textura musical que en este nivel es generalmente de melodía con acompañamiento armónico.
Técnico-expresivo que vincula lo instrumental y lo estético analítico desde una perspectiva expresiva.
Aparece el acento DRUI (>) que representa un fuerte ataque que decrece en volumen. Es una emisión continua del sonido con apoyo del diafragma y de la lengua, durante toda la duración del mismo.
Se introduce la ligadura de frase entre dos sonidos distintos. Se sostiene la emisión del aire en el cambio de uno a otro sonido.
En las percusiones se introduce el redoble o rebote.
En el ámbito de las dinámicas se empiezan a utilizar los cambios de intensidad del sonido entre piano (p), forte (f) y mezzoforte (mf) trabajado en el grado 0.5. Adicionalmente se implementa los reguladores de intensidad crescendo (<) y decrescendo (>).
Lecto - escritura musical, acercamiento desde lo corporal, vocal y estético – analítico.
Signos de prolongación: se hace necesario en este nivel el entendimiento y puesta en práctica para graficar figuras con una duración que exceden al compás y duraciones que no son posibles en una sola figura, por esta razón se propone la vivencia, reconocimiento, lectura y escritura de ligadura de prolongación, el puntillo y el calderón. Algunas pautas para abordar su conocimiento son:
El docente diseña ejercicios donde se evidencia la participación de los signos de prolongación.
El docente crea ejercicios donde utilice la ligadura de prolongación y el estudiante pueda simplificar la escritura, por ejemplo: en un compás de 3/4 el docente escribe en el primer compás, con el mismo sonido, una blanca ligada a una negra, el estudiante la simplificará escribiendo una blanca con puntillo.
El docente crea un ejercicio dejándolo sin líneas divisorias de compás, el estudiante debe ubicar las líneas divisorias.
El docente diseña un ejercicio donde haya errores de escritura con relación a los signos de prolongación, el estudiante corrige.
Signos de repetición: En el momento de interpretar repertorios de más de 20 compases, en donde aparece la repetición de frases u obras con indicaciones para ir de una a otra aparte de la partitura, se hace necesario el conocimiento y puesta en práctica de algunos signos de repetición (doble barra de repetición, casillas de repetición) y símbolos de repetición (Da capo; Signo; Coda; Fine), además de los signos de compases en espera. Una manera de aproximarse a este reconocimiento de los signos y símbolos puede darse a través de ejercicios que contengan los signos y símbolos de repetición. Por ejemplo, se elaboran los signos de repetición en fichas grandes y con colores vistosos, se lleva a sus estudiantes a un espacio abierto donde pueda jugar moviendo las fichas e interiorizando el concepto.
División del pulso: Cuando nuestro cuerpo siente la división del pulso en fragmentos más pequeños (dos binario, tres ternario), el pulso se hace más estable y el ensamble, desde el punto rítmico, se viste de disfrute. Para este momento se hace necesaria la implementación de la lectura con corcheas; silencio de corchea y corchea; y corchea y silencio de corchea. Algunas propuestas para abordar este proceso, son:
El docente o un estudiante propone palabras bisílabas (división binaria) por ejemplo: dan-za; brin-ca; sue-ña, todos llevan el pulso con los pies mientras pronuncian dichas palabras. Luego marcan el pulso con las palmas. Posteriormente, realizan la división binaria con las palabras y las palmas y marcan el pulso con los pies.
Se divide el grupo en dos, el primero lleva el pulso con palmas y el otro la división binaria con los pies, después se hace intercambio de papeles.
Los estudiantes realizan la división binaria entre muslos y palmas, posteriormente se unen a un compañero y en el momento de aplaudir se chocan las palmas frente a las de su compañero.
El docente o un estudiante propone palabras trisílabas (división ternaria) por ejemplo: mú-cu-ra, sán-da-lo, más-ca-ra, pé-ta-lo, todos llevan el pulso con los pies mientras pronuncian dichas palabras. Luego el pulso lo pasan a las palmas. Posteriormente, realizan la división ternaria con las palabras y las palmas y marcan el pulso con los pies.
Se divide el grupo en dos, el primero lleva el pulso con pies y el otro la división ternaria con las palmas, después se hace intercambio de papeles.
Los estudiantes realizan la división ternaria entre muslos, palmas y hombros; posteriormente se unen a un compañero y en el momento de aplaudir se chocan las palmas frente a las de su compañero. Una vez se estabilice el ejercicio, se incorpora la marcación del pulso con los pies y el acompañamiento con la voz de la división ternaria (más-ca-ra, mú-cu-ra, un-dos- tres).
Discriminación auditiva de la división binaria o ternaria en repertorios seleccionados por el docente.
Se interpreta una canción de ocho compases en 2/4 o de cuatro compases en 4/4, con utilización prioritaria de figuras de negra y corchea, marcando el pulso con los pies y realizando la división binaria con las palmas. Posteriormente el docente muestra la partitura de la canción y con el grupo interpretan la canción siguiendo la partitura. Luego realizan el análisis de las figuras, su combinación en la canción y su relación con el compás.
El docente realiza dictados rítmicos de dos compases en 2 y 4/4, en los que se mezclen corcheas y negras, los estudiantes escriben las figuras.
El docente explica gráficamente que dos corcheas sueltas se pueden agrupar utilizando una barra horizontal.
El docente diseña ejercicios donde se evidencie, se interiorice y exteriorice la participación de agrupaciones como: dos corcheas; un silencio de corchea una corchea, una corchea y un silencio de corchea.
Las alteraciones: siendo las alteraciones (sostenido: que sube medio tono; bemol: que baja medio tono; y becuadro: que devuelve la nota a la altura natural) signos que nos sirven para modificar la altura de las notas, se hace necesario para este nivel, por las características de los instrumentos transpositores utilizados en el formato de banda, su conocimiento y comprensión.
El docente diseñará unas plantillas con la escritura correcta de dichos signos, teniendo en cuenta que las alteraciones se escriben al lado izquierdo de las notas.
El docente diseña gráficamente un teclado y ubica encima diferentes sonidos (en ambas claves), incluidos los alterados, el estudiante los debe ubicar y escribir en el teclado gráfico.
El docente señala en el teclado gráfico una serie de sonidos, el estudiante debe ubicarlos en el pentagrama en la clave propuesta por el docente.
Teniendo en cuenta que las alteraciones accidentales o pasajeras afectan los sonidos en el mismo compás, y solo la línea divisoria o el becuadro borra o cancela dicha alteración, el docente diseñará ejercicios donde se plantee esta situación.
Teniendo en cuenta que la ligadura prolonga la alteración siendo no necesario escribirla de nuevo en el siguiente de compás, el docente diseñará ejercicios donde se plantee dicha situación.
Tener en cuenta que si la alteración aparece a una octava esta debe escribirse de nuevo, el docente diseñará ejercicios donde se plantee dicha situación.
Diseñar un ejercicio donde se evidencien errores como alteraciones mal escritas, alteraciones no necesarias, entre otros.5